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Mateo 22:15-22 Reina Valera Actualizada
15 Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo podrían enredarle en alguna palabra. 16 Después enviaron a él discípulos de ellos, junto con los herodianos, diciendo: —Maestro, sabemos que eres hombre de verdad, que enseñas el camino de Dios con verdad y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres. 17 Dinos, pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar tributo al César o no? 18 Pero Jesús, entendiendo la malicia de ellos, les dijo: —¿Por qué me prueban, hipócritas? 19 Muéstrenme la moneda del tributo. Ellos le presentaron una moneda[a]. 20 Entonces él les dijo: —¿De quién es esta imagen y esta inscripción? 21 Le dijeron: —Del César. Entonces él les dijo: —Por tanto, den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. 22 Al oír esto, se maravillaron; y dejándole, se fueron.
¿Le ha tocado desenredar una madeja de lana o un nudo de hilo?: ¡No es sencillo, generalmente! Hay muchas cosas que se enredan en esta vida, por ejemplo, en el nivel judicial: las investigaciones: ¿quién dice la verdad, este o aquel?, y muchos casos sin resolver, todavía; a nivel político, los desacuerdos en la cámara de diputados o en el senado y las negociaciones se estancan; a nivel religioso: la verdad y la mentira, lo auténtico y lo falso, los conflictos varios; a nivel social: la farándula; las diferentes ideas, opiniones y comentarios de la gente en redes sociales y otros; la diversidad cultural y sexual, etc. Hay personas a las que, parece, les atraen los enredos. En el tiempo de Jesús y en los de Pablo, ya habían personas así. Por esta razón, el apóstol Pablo exhorta a Timoteo de la siguiente manera:
1 Timoteo 1:3-7 Reina Valera Actualizada
3 … quédate en Éfeso para que requieras a algunos que no enseñen doctrinas extrañas 4 ni presten atención a fábulas e interminables genealogías que sirven más a especulaciones que al plan de Dios, que es por la fe.
En el contexto religioso, los <<enredos>> desvían la atención de lo prioritario. Las personas que vienen a Jesús lo pretenden sorprender, enredar o confundir, sin embargo, El todo lo sabe, por eso los desenmascara y les estropea la polémica artificial que ellos planificaron. En el texto 18 se nos dice:
18 Pero Jesús, entendiendo la malicia de ellos, les dijo: —¿Por qué me prueban, hipócritas?
Veamos en detalle la situación:
I. La gente pretende sorprender, enredar o entrampar a Jesús:
1.1. Mediante un acuerdo previo:
15 Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo podrían enredarle en alguna palabra.
Los fariseos se ponen de acuerdo entre ellos, antes de enviar en representación de ellos a sus alumnos, junto con los partidarios de Herodes y de la autoridad romana, los herodianos. El acuerdo consistió en sorprender a Jesús o enredarlo en algún asunto específico. Ellos se planificaron, y ahora, que todo estaba conversado, actúan contra Jesús. ¡Cuidado con los acuerdos previos! Satanás así trabaja también, maquinando cosas antes de llevarlas a cabo. En Salmos 52:2 el salmista denuncia:
Salmos 52:2 Reina Valera Actualizada
2 tu lengua maquina agravios; como navaja afilada produce engaño.
Hay gente que se dedica a pensar lo malo, y a cómo hacer el mal a los demás sin que estos lo noten (esto se puede llamar colusión, complot, y otras cosas más). ¡De estos hay muchos! Muchos en este mundo tienen posiciones privilegiadas, y desde ellas, piensan y planifican cómo pueden sacar provecho para sus propios intereses: Los que tienen más abusan de los que tienen menos, los que saben más abusan de los que saben menos, etc. Personas así hacen lo contrario a lo que hace el varón (y mujer) bienaventurado del Salmo 1. Estas personas “andan en consejos de malos”, “están en camino de pecadores”, “y en sillas de escarnecedores se shan sentado”. Jesús fue crucificado después de un acuerdo previo, muchos males se hacen despues de un acuerdo previo, ¡cuidado con ellos!
1.2. Mediante la hipocresía:
Los discípulos de los fariseos y los herodianos, dicen a Jesús lo que no sienten:
—Maestro, sabemos que eres hombre de verdad, que enseñas el camino de Dios con verdad y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres.
Como ellos, hay muchos que dicen cosas correctas, pero con una intención incorrecta, estos son los lisonjeros, los que adulan, los que simulan admiración o aprecio por alguien o algo. ¡Cuidémonos de ellos(as)!, el Señor así lo hacía:
Juan 2:23-25 Reina-Valera 1960
23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. 24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, 25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.
1.3 Mediante una pregunta malintencionada:
17 Dinos, pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar tributo al César o no?
¿A quién de nosotros no le han hecho alguna vez una pregunta malintencionada?: ¡A todos(as), seguramente! Una pregunta así está cargada de maldad encubierta. Hay preguntas impertinentes, sugestivas (indican o provocan una respuesta afirmativa como única respuesta, se elimina la opción de respuesta diferente, ej.: <<Usted llegó a las 10 de la mañana, ¿cierto?>>. Y hay preguntas capciosas, que, por la forma en que se plantean, resultan engañosas, ej.: ¿Y por qué ya no trabajas en la empresa, hiciste algo malo?; ¿por qué esperas tan tarde la locomoción?; ¿por quién vas a votar? ¿Por qué no viniste al culto, ¿no quisiste?, etc.
¡Cuidado cuando visitamos!
¿Es lícito dar tributo al César, o no? (v. 17). Si Jesús hubiera dicho que no, los fariseos se hubiesen puesto muy felices, pero los herodianos no: lo habrían denunciado ante Pilato por rebelión. Si Jesús hubiera dicho que sí, los herodianos se hubiesen puesto muy contentos, pero los fariseos lo habrían acusado de ser leal al gobierno romano y traidor al pueblo judío. Durante la vida de Jesús, Tiberio era el César, el segundo emperador de Roma.
II. Jesús desenreda lo que la gente enreda.
Si hay expertos en enredar las cosas, estos somos las personas. En cambio Jesús <<todo lo hace bien>> (Mr. 7:37), ¡seamos como El! Evaluémonos nosotros: ¿enredamos o desenredamos las cosas? Si enredamos, mejor no intervengamos; mejor no pretendamos arreglar situaciones si no sabemos cómo; mejor no tomemos roles que no nos competen.
2.1. Dios y César tienen y ejercen reinos diferentes.
Jesús no lo dijo de manera directa, pero lo dió a entender con su respuesta: <<den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios>>. Estos dos reinos no necesariamente son antagónicos, pueden coincidir y colaborar juntos en la promoción de algunos valores y proyectos, como ocurre, por ejemplo, en el trabajo por la paz actual. Y Jesús dice:
<<9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios>>.
Sin embargo, el reino de Dios y el del Cesar, así como coinciden, también, en otros aspectos, discrepan; por ejemplo, cada vez que el César pretende aniquilar la fe cristiana, como ya lo hizo en los tiempos de los primeros cristianos. Pero mientras no haga esto o cualquier otra cosa injusta, debemos hacer lo que instruye el apóstol Pablo, puesto que no nos complica la autoridad:
Romanos 13:3-4 Reina-Valera 1960
3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
2.2. Se debe dar a cada uno lo que corresponde.
No se le debe deber nada a nadie, ni a Dios ni a las personas:
Romanos 13:7-8 Reina Valera Actualizada
7 Paguen a todos lo que deben: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
El amor a Dios va de la mano con el amor al prójimo (no importa cómo este sea, Mt. 5:43-44). De todas maneras, la prioridad siempre la tiene el Señor. Digamos siempre como Pedro y los demás apóstoles a sus autoridades judías:
29 —¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres! (Hech. 5:29).
2.3. El reino de Dios es más prioritario que pasarse la vida haciendo y contestando todas las preguntas habidas y por haber de todos(as) los que preguntan.
Jesús, ¿perdió su tiempo en discusiones interminables y vanas? ¡No! Nadie ni nada lo desvió de su misión, ni siquiera su propia familia, ni aun la mis ma muerte. El le dijo a una persona:
Lucas 9:59-60 Reina-Valera 1960
59 Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.
A. Dios tiene maneras y tiempos para hacer las cosas, no debemos apresurar las etapas. El dominio romano era una triste realidad en el país de Jesús, pero El no lo combatió, ¡porque el tiempo del juicio todavía no ha bía llegado! Este se anunciaría en Apocalipsis y se concretaría después, por medio de los bárbaros:
Apocalipsis 9:7-8 Reina-Valera 1960
7 El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas; 8 tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones;
B. No todo lo debemos ni podemos arreglar nosotros, hay cosas que solo Dios puede hacer y como El quiere. La cizaña y el trigo crecen juntos, no los podemos separar, no obstante, el Señor sí lo hará en su venida (Mt. 13:24-30).
C. Nuestra prioridad es “anunciar las virtudes del que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 P. 2:9). Esto lo dijo Jesús claramente: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios”.
¡Jesús desenreda los enredos humanos! El desenreda lo que comúnmente enreda: la mala política, las leyes injustas y erradas, los comentarios infundados, las actitudes y situaciones complejas. Confiemos en la Palabra de nuestro buen Dios y dejémonos iluminar por ella, pues:
1 Juan 1:5-7 Reina Valera Actualizada
5 … este es el mensaje que hemos oído de parte de él y les anunciamos: Dios es luz, y en él no hay ningunas tinieblas. 6 Si decimos que tenemos comunión con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad. 7 Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.





